miércoles, 17 de julio de 2013

“Las viudas de los jueves” de Claudia Piñeiro



Novela realista, en la que se detallan muchos aspectos de la vida en los country (barrios cerrados, con seguridad).
La trama transcurre en una Argentina, en tiempos de grandes cambios políticos y profunda crisis económica.
Se inicia con una extraña tragedia sucedida en el country.
Logra mantener el interés por varios de los personajes, los que están muy bien compuestos, aunque me he quedado con el deseo de seguir la historia de alguno de ellos. Todos son integrantes de varias familias del barrio privado o empleados en él. Cada uno, con sus vidas afectadas, en diversa medida, por la crisis del país y una multiplicidad de inconvenientes de los que los muros del barrio no los pueden proteger.
Atrapa y mantiene la tensión narrativa, finaliza con un muy buen desenlace.

miércoles, 13 de marzo de 2013

“Historias marginales” de Luis Sepúlveda


Llegué a este libro por una compañera del Google+: +Ale Fernández quien hizo una recomendación sobre otra obra de este escritor chileno: “Un viejo que leía novelas de amor”, el cual me queda pendiente leer ni bien lo consiga. 
En “Historias marginales” el autor “rescata” del anonimato a distintas personas (de existencia real) y a algunos animales como su propio gato, o un famoso perro. Emociona con cada historia, las que se desarrollan en muy diversas partes del planeta.
Posee una bella prosa, que descubre su mirada única del mundo, profusa de hermosas descripciones y deliciosas metáforas.
Cada historia es un conmovedor viaje.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Poemas

  EL BUCARO ROTO

El búcaro en que muere esa flor pura,
un golpe de abanico lo quebró;
y tan ligera fue la rozadura,
que ni el más leve ruido se advirtió.
 
Pero la breve, imperceptible grieta,
con marcha lenta y precisión fatal,
prosiguiendo tenaz su obra secreta
rodeó el circuito del cristal.

El agua fue cayendo gota a gota,
y la espléndida flor marchita veis;
aunque nadie lo sabe ni lo nota,
roto el búcaro está:  ¡no lo toquéis!
 
Así, a veces, la mano más querida
nos roza sutilmente el corazón,
y lenta se abre su secreta herida,
y se mustia la flor de su ilusión.
 
Todos lo juzgan sano, entero, fuerte;
mas la oculta lesión creciendo va.
Nadie su mal desconocido advierte;
pero no lo toquéis:  ¡roto está ya!
 

RENE F.A. SULLY-PRUDHOMME
(1839 – 1907)